Opción 1



Opción 2



El día de hoy veremos el caso de una colegiala que no tenía control sobre su cuerpo. Ella había adquirido un gusto insaciable por la masturbación y lo hacía todos los días, incluso en el baño de su colegio. Aquel gusto le llevó a comprarse un consolador y tenerlo siempre. Era presa de su pasión por el placer que le generaba ese aparato y también sus dedos. Su compañero de salón está interesado en ella y tratará de hablarle porque le gusta mucho, pero grande será su sorpresa al darse cuenta que la mujer que él creía que era una chica tranquila y tierna, era en realidad una mujer que escondía deseos sexuales incontrolables.


Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*

2 Comments