Opción 1



Opción 2



Desde el momento en que vio a su madrastra tener sexo con su padre, no pudo sacársela de la cabeza. Ver cómo le hacía sexo oral y luego sentarse sobre el pene de su progenitor hicieron que él se excite mucho. Quería tener sexo con la mujer que le preparaba los alimentos y de niño le cuidó. Su madrastra llegó a convertirse en una obsesión y no paró hasta tenerla en su cama, pero antes de eso empezaría con su hermanastra.


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